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Los fabricantes reducen la vida útil de los productos para incentivar el consumo

15 Dic

Un documental denuncia que esta práctica empresarial se ha convertido en la base de la economía moderna, a pesar de las terribles consecuencias medioambientales.

Las bombillas están diseñadas para durar mil horas cuando podrían hacerlo más de cien años y un chip limita el tiempo de vida útil de las impresoras, según demuestra el documental “Comprar, tirar, comprar”, que denuncia la obsolescencia programada por las empresas para incentivar el consumo.
“Esta práctica empresarial se ha convertido en la base de la economía moderna, a pesar de las terribles consecuencias medioambientales de un sistema que genera toneladas de residuos inútilmente”, ha señalado hoy la realizadora del filme, Cosima Dannoritzer, durante la presentación del documental, que emitirá esta semana TV3 y el próximo mes de enero TVE.

El documental, que también se emitirá próximamente en Irlanda, Francia, Inglaterra, Bélgica, Suiza, Finlandia y Austria, demuestra que el ciclo producción-consumo-desecho es cada vez más rápido, pero no es nuevo.
La obsolescencia programada nació en los años veinte, cuando las principales empresas de producción de bombillas se pusieron de acuerdo para limitar la vida de las mismas a un máximo de mil horas. Antes de este acuerdo, las bombillas duraban mucho más, como demuestra la bombilla que permanece encendida desde hace más de cien años en un parque de bomberos de Estados Unidos.

Otro ejemplo revelador es el caso de las medias de nailon a prueba de carreras, que triunfaron entre las mujeres en los años cincuenta y después desaparecieron misteriosamente del mercado.

Los ejemplos se suceden hasta nuestros días, donde los casos más claros se encuentran en los productos electrónicos, como impresoras o iPods.
El caso de los iPod fue llevado a los tribunales por una abogada de San Francisco (Estados Unidos) que denunció que Apple había aplicado la obsolescencia programada a las baterías, con la intención de que los iPod duraran poco y el consumidor se viera obligado a comprar otro al cabo de un año.

“El documental no va en contra de ninguna empresa en concreto porque la obsolescencia programada es una práctica generalizada”, según el productor ejecutivo del filme, Joan Úbeda, que ha aclarado que “el problema está en la filosofía del sistema que actúa de una manera claramente insostenible, obligando a los ingenieros a crear productos poco duraderos cuando podrían ser mucho mejores”. “No sólo ponemos el problema sobre la mesa, sino que también mostramos algunas salidas o soluciones que ya se están debatiendo”, ha añadido Cosima Dannoritzer.

Estas soluciones vienen de la mano del pensadores, empresarios e investigadores. En este sentido el profesor emérito de economía de la Universidad de París Serge Latouche defiende la teoría del decrecimiento, mientras que el empresario Warner Philips ha comercializado una bombilla de bajo consumo que dura 25 veces más que las normales y cuesta 25 veces más cara.

Asimismo, el químico Michael Braungart aplica su teoría “De la cuna a la cuna”, que consiste en modificar todo el proceso de producción para conseguir que todo el desecho pueda ser reutilizado.

Vía| La Vanguardia. Foto| Free dominius!

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OS CUENTO: La mayoría de nosotros nos acordamos de ese televisor que tenía más de 20 años y tuvimos que arrinconar porque se había qudado totalmente desfasado, de aquella lavadora indestructible que hacía 5 o 6 coladas semanales durante toda tu infancia o de aquella aspiradora que ya parecía un mueble más en casa. En algún altillo tenemos guardado ese ventilador que, casi 25 años después , funciona mejor que el más moderno y todavía conservamos con inmenso cariño esa pluma con garantía “de por vida” que alguien querido te regaló cuando acabaste la carrera.

Santo Dios, España en blanco y negro. Parecen notocias del NODo y no están tan lejos.

La mayoría de nosotros cuasi ha blasfemado cuando una lavadora con dos meses de antigüedad te inunda media casa o cuando tu flamante televisor Full HD, si de Sony, de menos de dos años se queda obsoleto con la primera emisión de alta definición que llega a tu casa.

Personalmente tenía la creencia, que ahora se descubre como cierta, que muchos aparatos eléctricos están programados para perecer en escaso tiempo y que en el firmware de los mismos, iba grabado de alguna manera, su fecha de fallecimiento.

Vivimos en la era del “tente obra mientras cobras“, así que a joderse agüantarse tocan

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1 comentario

Publicado por en 15 diciembre 2010 en CONSUMO, MEDIO AMBIENTE, SIN VERGUENZA

 

Una respuesta a “Los fabricantes reducen la vida útil de los productos para incentivar el consumo

  1. JOCANA

    17 diciembre 2010 at 15:07

    SI, ES CIERTO, REALMENTE OCURRE ESO.PERO DE QUE NOS SIRVE TANTO LA ECONOMIA NEOLIBERAL,DE LLEVARNOS AL DESASTRE Y AHORA DEBEMOS DE PONER ENCIMA UN AÑADIDO, PARA QUE EL CONSUMO SIGA, Y HACER PEOR LA PRODUCCION DE LOS PRODUCTOS. ES UN AUTENTICO DESASTRE, HASTA AQUI HA LLEGADO EL HOMO ECONOMICUS.GRACIASSS.

     

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